En las últimas dos décadas, la mortalidad materna ha disminuido a nivel mundial, pero los avances han variado considerablemente entre las distintas regiones. Según estimaciones mundiales, el número de muertes maternas se redujo en un 41 % entre 2000 y 2023, pasando de 443 000 a 260 000 muertes anuales. Si bien esto representa un avance importante, el mundo sigue sin estar en camino de alcanzar los objetivos de reducción de la mortalidad materna establecidos en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 3 (ODS 3), especialmente en entornos que se enfrentan a limitaciones en los sistemas de salud y a desigualdades persistentes.
Un nuevo análisis publicado en The Lancet Global Health ayuda a aclarar qué ha impulsado este progreso y qué se necesitará para acelerarlo. Esta investigación fue dirigida por Saifuddin Ahmed, miembro del cuerpo docente del Instituto William H. Gates Sr. y profesor del Departamento de Población, Familia y Salud Reproductiva de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de la Universidad Johns Hopkins, lo que refuerza las continuas contribuciones del Instituto a la generación de pruebas a nivel mundial sobre salud materna, planificación familiar y fortalecimiento de los sistemas de salud.
Los expertos mundiales en salud coinciden en que estas pruebas demuestran el efecto dominó de las inversiones en planificación familiar, que proporcionan importantes beneficios más allá de los indicadores de planificación familiar.
Anita Zaidi, directora de la División de Igualdad de Género de la Fundación Gates, declaró en una publicación de LinkedIn:
Los resultados refuerzan una simple verdad: salvar la vida de las madres requiere tanto una atención materna de alta calidad como un acceso fiable a los métodos anticonceptivos. Estos esfuerzos funcionan mejor juntos, y ambos son esenciales para seguir avanzando.
Lo que examinó el estudio
La investigación evaluó la contribución relativa de:
- Mejoras en la atención materna, que reducen el riesgo de muerte por nacimiento, y
- Efectos del uso de anticonceptivos en la reducción de la fertilidad, lo que reduce la exposición de las mujeres a los riesgos de mortalidad relacionados con el embarazo.
El estudio incluye análisis en 195 países y territorios, utilizando estimaciones de las tendencias de mortalidad materna del Grupo Interinstitucional de Estimación de la Mortalidad Materna (MMEIG) de la OMS y datos sobre el uso de anticonceptivos de la base de datos del uso mundial de anticonceptivos 2024 de las Naciones Unidas.
Principales conclusiones y repercusiones para la salud materna
Los autores estiman que:
- El 61,2 % de la disminución mundial de la mortalidad materna entre 2000 y 2023 se atribuyó a mejoras en la atención de maternidad (por ejemplo, atención especializada, servicios obstétricos de urgencia y sistemas reforzados de derivación y tratamiento).
- El 38,8 % de la disminución se atribuyó a la reducción de la fertilidad, lo que refleja un menor número de embarazos en general.
- El aumento del uso de anticonceptivos desempeñó un papel importante: se estima que el aumento de la prevalencia de los anticonceptivos evitó 77 400 muertes maternas solo en 2023,lo que representa aproximadamente el 24 % de todas las muertes maternas de ese año.
También se observaron patrones regionales notables. El efecto de reducción de la fertilidad fue más pronunciado en: América Latina y el Caribe, África subsahariana y Asia oriental y sudoriental.
Por qué es importante para el ámbito de la planificación familiar
La planificación familiar se presenta a menudo presentada como una cuestión de control de la población. No se trata en absoluto de una cuestión de población. Se trata de una cuestión de salud de la mujer. – Dr. Ahmed, autor principal y profesor del WHGI.
La planificación familiar suele enmarcarse de forma restrictiva como una intervención para prevenir los embarazos no deseados. Este documento refuerza una concepción más amplia y basada en pruebas: el acceso a los anticonceptivos también contribuye en gran medida a la supervivencia materna, al reducir la fertilidad y la exposición a los riesgos relacionados con el embarazo.
Al mismo tiempo, los resultados subrayan que la planificación familiar y la atención materna no son sustitutos. La disminución de la mortalidad materna se ha visto impulsada por ambos factores:
- sistemas de atención materna más sólidos y de mayor calidad, y
- aumento del uso de anticonceptivos y reducción de la fertilidad.
Esto refuerza la necesidad de adoptar enfoques integrados en los programas de salud y derechos sexuales y reproductivos y salud materna, especialmente en los países con altas tasas de mortalidad materna y sistemas de prestación de servicios limitados.
Reconocimiento en ICFP
Esta investigación también fue reconocida en la Conferencia Internacional sobre Planificación Familiar (ICFP) a través del Premio Power of FP, que honra los esfuerzos sobresalientes para promover la investigación, los programas y las innovaciones políticas que posicionan la planificación familiar como base para un desarrollo sanitario, económico y social más amplio. Vea el vídeo de su presentación en el escenario de los premios.
Implicaciones para la planificación familiar y la política y la inversión en salud materna.
Las conclusiones del estudio son claras: para alcanzar las metas del ODS 3 será necesario acelerar los avances en ambos frentes. Para mantener y profundizar la reducción de la mortalidad materna, las partes interesadas deben:
- Seguir fortaleciendo calidad y cobertura de la atención materna, especialmente la atención obstétrica de urgencia y los sistemas de derivación.
- Proteger y expandir acceso equitativo a métodos anticonceptivos modernos, incluida la elección del método y la prestación de servicios basada en los derechos.
- Invertir en estrategias que integren los servicios de planificación familiar y salud materna, garantizando que las mujeres reciban apoyo a lo largo de toda la atención sanitaria.
En una época de restricciones financieras y mayor presión sobre los sistemas de salud, este análisis proporciona pruebas oportunas de que la planificación familiar es fundamental —y no periférica— para la reducción de la mortalidad materna, y que los logros continuos dependen de una inversión coordinada y sostenida tanto en la atención de la maternidad como en la anticoncepción.
Vea la grabación de la presentación del Dr. Ahmed en la ICFP, donde este artículo fue galardonado con el premio Power of FP Award.







